¿En qué época del año es más recomendable hacer prácticas de navegación?

Cuando pensamos en navegar, nos viene a la mente un día soleado y caluroso, de camino a una playa idílica. Y es que el verano es, sin duda, la mejor época del año para disfrutar del mar.

Pero en Julio Verne Náutica tenemos claro que no es lo mismo disfrutar del mar que aprender, por ello tenemos un dicho “aprende en invierno y disfruta en verano”, y hoy queremos contaros las razones por las que recomendamos a nuestros alumnos no dejar las prácticas de navegación para los meses estivales.

 

En verano, experiencia limitada para navegar con confianza

Como muchos sabéis, la mayor dificultad a la hora de gobernar un barco son sobre todo las olas y en menor medida el viento fuerte. Por desgracia, para encontrarse cómodo con 1 metro de ola y 15 nudos, es necesario practicar previamente con dos metros de ola y 20 nudos. Y en verano no es habitual encontrar estas condiciones

Navegar durante los meses estivales es evidentemente más fácil. Las condiciones habituales de navegación en las Rías Baixas son vientos suaves térmicos de menos de 10 nudos por la mañana y última hora de la tarde (terral y virazón), sin viento al mediodía, y unos 15 nudos de viento por la tarde (nortada). Todo ello con mar de fondo muy pequeño fuera de las rías, o mar de viento de no más de 1,5 metros. Ideal para ocio sin complicaciones o como le llamamos cariñosamente: capitán “tortilla”.

Por tanto, un patrón acostumbrado a navegar en condiciones meteorológicas suaves se encontrará cómodo y confiado en esta época. Pero no estará preparado en el caso de que las condiciones cambien y se hagan más exigentes. Si le sorprende una tormenta, se encontrará perdido e incómodo en la navegación.

 

El invierno, ideal para adquirir mejores habilidades náuticas

Como en invierno hay condiciones más exigentes, más viento y olas más grandes, si escogemos esta época para practicar podremos mejorar nuestras habilidades de forma mucho más consistente y rápida. 

Una pregunta recurrente de nuestros alumnos suele ser ¿a partir de qué condiciones consideramos que tenemos mal tiempo? Esto va depender de muchos factores: rumbo, tipo de barco, eslora, duración de la travesía… Pero una buena respuesta sería aquellas condiciones en las que como patrón, no te encuentres cómodo y confiado. Aprendiendo a navegar en invierno nos aseguramos de que estas condiciones no se produzcan.

Así podríamos resumir las ventajas de navegar fuera de verano:

  • Aumento espectacular de la confianza del patrón.
  • Mejores condiciones para aprender y enseñar. Con olas y viento fuera de las rías, condiciones más suaves dentro, y zona de transición entre ambas zonas que nos permite ir incrementando la dificultad progresivamente.
  • Variedad meteorológica que permite entender mejor las condiciones de navegación, así como prever y actuar ante situaciones inesperadas.
  • En temporada baja la navegación es menos estresante, hay muy pocos barcos navegando y fondeando en puertos y playas. Además, lugares como el Parque Nacional de las Islas Atlánticas estarán a tu entera disposición.

 

Navegar en invierno también tiene sus handicaps, lógicamente. Uno de ellos es el mal tiempo, pero dentro de las Rías Baixas estamos protegidos por lo que este factor no sería una preocupación importante. Es cierto que hará más frío, pero lo solucionamos vistiendo ropa adecuada. Nadie se va a la nieve en vaqueros y sin embargo muchos navegantes no se equipan adecuadamente antes de lanzarse al mar. Y por otra parte, los días son más cortos. Pero esta circunstancia nos permitirá practicar la navegación nocturna sin tener que trasnochar. Muchos patrones dirían que un día con un viento de 20 nudos y dos metros de ola no es un día divertido, sin embargo, muchos otros patrones lo encontrarán como un día perfecto para disfrutar del deporte de la vela.

 

Así que el mejor consejo que podemos darte es ¡aprende en invierno y disfruta en verano! Galicia es considerada como la mejor zona de navegación a vela de la Península Ibérica, porque las rías generan un espacio seguro para navegar durante todo el año, con vientos y aguas calmadas. Así que si escoges Julio Verne Náutica y las Rías Baixas para tus prácticas de navegación, ¡te garantizamos que disfrutarás de unas condiciones Easy Sailing sin importar la época del año!

Prácticas de navegación en familia, tenemos el plan perfecto

¿Por qué no hacer de tus prácticas náuticas un plan para toda la familia? Nuestra academia está ubicada en Baiona, una pequeña villa histórica que ofrece multitud de planes de los que tu familia podrá disfrutar mientras aprendes a navegar:

 

Un paseo único por la Fortaleza de Monterreal

Uno de los planes imprescindibles en la ciudad es pasear junto al mar por los alrededores del Parador de Baiona. Entrar en la fortaleza es trasladarse a otra época con sus baluartes, portones, torres, y almenas. Y las vistas desde la muralla son increíbles, pudiendo contemplar toda la ría e Islas Cíes. El Parador es, de hecho, una gran opción para alojarte durante el fin de semana por su cercanía a las instalaciones del Monte Real Club de Yates.

 

Multitud de playas en las que descansar

Sólo Baiona cuenta con tres playas de arena fina y aguas cristalinas: Santa Marta, playa tranquila de tradición marisquera, A Ribeira, a los pies del recinto amurallado y protegida y A Cuncheira, abierta al océano. ¿Lo mejor? A todas se puede llegar andando en pocos minutos desde el Casco Antiguo.

 

 

Disfruta de la auténtica gastronomía gallega

Paseando por el Casco Antiguo de Baiona, que está declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico por sus calles empedradas y edificios históricos, encontrarás variedad de restaurantes y tabernas en los que degustar las especialidades de la gastronomía gallega: mariscos y pescados frescos (recién salidos de La Lonja) el clásico pulpo gallego. la famosa empanada, o carne gallega con denominación de origen reconocida en Europa por su calidad.

 

Sube a bordo de la réplica de la carabela Pinta

¿Sabías que Baiona fue el primer puerto europeo en recibir la noticia del descubrimiento de América? El 1 de marzo de 1493 atracaba en el puerto la carabela Pinta para informar del histórico acontecimiento. Con motivo del V Centenario del Descubrimiento, se construyó una fiel réplica que permanece amarrada en el puerto, y alberga en su interior un pequeño pero interesante Museo de la Navegación con paneles informativos y juegos.

 

Ruta por el Faro de Cabo Silleiro

Otro punto de observación interesante en Baiona es el Cabo Silleiro, donde se edificó el faro del mismo nombre que marca el punto en el que comienzan oficialmente las Rías Baixas. Situado a 85 metros de altura, ofrece vistas increíbles sobre el Atlántico y las Islas Cíes, y es además un enclave único por sus recomendables puestas de sol.

 

 

Relax en el spa de Talaso Atlántico

Si lo que te apetece es desconectar y relajarte, te recomendamos dedicar una tarde a disfrutar del spa del Hotel Talaso Atlántica y su exclusivo circuito de agua marina. El agua del mar contribuye al cuidado de la piel, el sistema vascular, muscular, respiratorio… gracias a que contiene todos los elementos de la tabla periódica. ¿Sabías que ya en la antigua Grecia se aconsejaban los baños de mar como fuente de salud? 

 

 

Estas son sólo algunas de las actividades a tu disposición en Baiona. Contacta con nosotros, reserva tus prácticas de navegación para las fechas que mejor te convenga, y te contaremos qué otros planes pueden resultar interesantes para ti y tu familia. ¡Te esperamos!